Tom Tavares: Eu também aderi à saga petista de divulgar o que é dito sobre o Lula na imprensa internacional. Assim, aí vai um texto extraído do conceituado jornal espanhol EL PAÍS (publicado em 09/05/2010).
Tradução de Tom Tavares
Lula é pouco generoso. Deveria compartilhar o crédito pelas conquistas de seu país com Fernando Henrique Cardoso, seu predecessor na Presidência.
Lula herdou uma economia reformada, políticas sociais de vanguarda e uma base muito sólida para continuar aprofundando a liberalização e a desregulamentação econômica que explicam o atual êxito do Brasil.
O grande mérito de Lula foi haver mantido, ampliado e defendido estas políticas, que contrastam com as posições ideológicas que manteve durante anos. Lula liderou a oposição às reformas que hoje lhe concedem o aplauso.
Lamentavelmente, o presidente brasileiro tampouco tem podido impedir que, nos seus círculos mais próximos, floresça a corrupção que invade os governos da América Latina. Dizer que isto é o usual é tão correto como reconhecer que a luta contra a corrupção nunca foi uma prioridade para Lula.
Arte de Guto Cassiano
Abaixo, pra quem deseja ler o texto original, em espanhol:
Lula es poco generoso. Debería compartir el crédito por los logros de su país con Fernando Henrique Cardoso, su predecesor en la presidencia. Lula heredó una economía reformada, políticas sociales de vanguardia y una base muy sólida para continuar profundizando la liberalización y desregulación económica que explican el actual éxito de Brasil. El gran mérito de Lula es haber mantenido, ampliado y defendido estas políticas, que contrastan con las posiciones ideológicas que mantuvo durante años.
Lula lideró la oposición a las reformas que hoy le ganan el aplauso del mundo. Mientras en las cumbres revolucionarias con los Chávez, Castros y Ortegas del mundo Lula comparte con entusiasmo las loas al socialismo, en sus decisiones en Brasil éste brilla por su ausencia. Lula ha sido de los presidentes más pro-mercado y pro-sector privado e inversión extranjera que ha tenido Brasil. Él suele decir que sus políticas económicas de mercado sirven para construir las bases para el socialismo. Pocos le creen. Y es fácil suponer que uno de los que no se lo cree es el propio Lula.
Lamentablemente, el presidente brasileño tampoco ha podido impedir que en sus círculos más cercanos florezca la corrupción que invade los gobiernos de América Latina. Decir que esto es lo usual es tan correcto como reconocer que la lucha contra la corrupción nunca ha sido una prioridad para Lula.

